“Txinet” es la forma con la que se ha bautizado al pintxo que crea vínculos, une culturas y junta territorios entre Tenerife y Donostia-San Sebastián, que se ha presentado este año en Gastronomika.
Y Chinet es el nombre aborigen con el que se conocía a Tenerife y, tras esa “tx” impuesta al nombre del pintxo, se esconde la voluntad de la isla canaria de tender puentes con Donostia-San Sebastián a través de la gastronomía.
El 50 aniversario del nacimiento de la Nueva Cocina Vasca fue el punto de partida para crear un pintxo que hermanase a Tenerife con Donostia-San Sebastián.
De un lado, el tinerfeño, se pusieron manos a la obra Alberto González Margallo del eestaurante San Sebastián 57 y el asesor gastronómico Juan Carlos Clemente.
Del otro, el donostiarra, dos representantes del Instituto del Pintxo que también son leyendas en este tipo de cocina: Jesús Santamaria y Patxi Bergara. La fórmula elegida, bautizada como ‘Txinet’ es una terrina de cochino negro, chutney de piña de Buenavista con piparra encurtida en casa, batata de Anaga asada y emulsionada, brick de su manteca y polvo de chicharrón.
pinchos, pintxos, tapas, cocina en miniatura



