Olite acogió el acto central de la XXXIV Fiesta de la Vendimia de Navarra, una jornada festiva e institucional en la que la cultura del vino, el folclore y la gastronomía volvieron a darse la mano para dar la bienvenida al nuevo tiempo de cosecha.
David Palacios, Presidente de la Cofradía del Vino de Navarra, puso en valor el esfuerzo diario y la profesionalidad de viticultores y bodegueros, haciendo hincapié en el desafío que afronta el sector en esta campaña de 2026, catalogada oficialmente como la vendimia más temprana de la historia documentada en Navarra, fruto del adelanto madurativo de las uvas por las condiciones climáticas.
El protagonismo de la jornada recayó en el joven de 27 años Álvaro Urra, conocido masivamente en redes sociales bajo el perfil de @urrapetito, a quien la Cofradía entregó su tradicional Hocete de Plata tras pronunciar el pregón oficial.
En su discurso, Urra defendió con su habitual tono directo y desenfadado el orgullo rural, las recetas caseras de la abuela, los guisos y conservas tradicionales, y la calidad impecable del vino y los productos navarros frente a las modas pasajeras.
La plaza de Olite albergó los momentos más simbólicos del protocolo festivo con las vendimiadoras, que trasladaron las uvas recién cosechadas en sus cestas tradicionales, los pisadores, que efectuaron el tradicional pisado de la uva sobre la prensa, y, finalmente, el reconocido enólogo y cofrade Javier Ochoa realizó la cata técnica del primer mosto, certificando ante el público la excelente sanidad y calidad organoléptica del jugo de esta campaña.
Tras el reparto popular del primer mosto entre los asistentes, la fiesta se trasladó a los porches del Ayuntamiento y a la plaza, donde brotó vino de la fuente y dio comienzo la cata popular amenizada por el grupo Txistu Truke de Tudela y en la que tomaron parte 29 bodegas de Navarra.



